Menudo estreno liguero vivimos este pasado domingo en el Pabellón Serrerías. En un partido no apto para cardíacos, de esos que hacen afición y mantienen a la grada de pie hasta el bocinazo final, el Unión Molinense Futsal sumó sus primeros tres puntos de la temporada tras imponerse por un trepidante 7-6 al AD Villa de Fuente Álamo FS.
Golpe a golpe en un choque de pura intensidad
El inicio de la competición no defraudó a nadie. Desde el pitido inicial, ambos conjuntos se lanzaron al ataque en un intercambio constante de golpes que convirtió la pista en una autentica montaña rusa de emociones. La efectividad en ataque y el ritmo frenético marcaron la tónica de un encuentro donde ningún equipo estaba dispuesto a ceder ni un milímetro.
Cuando parecía que el choque estaba abocado a un reparto de puntos tras el constante estira y afloja en el marcador, apareció la magia del Serrerías en el momento más decisivo.
Juan José desata la locura en el minuto 39
Con el 6-6 en el luminoso y la tensión al límite, Juan José se convirtió en el héroe de la jornada. A falta de tan solo un minuto para el final, firmó el tanto del desempate que desató el delirio en las gradas y certificó una victoria tan trabajada como merecida.
Las claves de un arranque para el recuerdo
- Carácter y garra: El equipo supo encajar los momentos de sufrimiento y responder con contundencia en los minutos de máxima presión.
- Fortaleza en el Serrerías: Empezar la Liga ganando en casa y conectando de esta manera con la afición es el mejor impulso para lo que viene.
- Efectividad hasta el final: Creer hasta el último segundo tuvo su recompensa con el tanto definitivo en el 39′.
Queremos dar las gracias a toda la afición que llenó el Pabellón Serrerías y no dejó de animar durante los 40 minutos. ¡Este triunfo también es vuestro!
